El nombre Ultzama, tradicionalmente se ha interpretado que deriva de la raíz celta “UX-” (arriba, alto, elevado) y su variante “Uxama”, que significa “el más elevado”, ya que esta característica coincide con la orografía de este valle, que junto con el de Basaburua, es el más alto de los que componen la vertiente mediterránea navarra en la divisoria con la vertiente cantábrica.
El Ayuntamiento del Valle de Ultzama consta ya documentalmente como tal valle desde finales del siglo XI, con las sucesivas denominaciones de Uzama (año 1057), Iozama (1120), Utzama (1154), Hutçama (1268), Uçama (1366). Al parecer, era difícil transcribir en romance lo que pronunciaban los vascos de entonces. En la grafía de los documentos de la Edad Media no aparece la letra ‘L’. La encontramos por primera vez en un documento de finales del siglo XVI, Ulçama.
Los primeros pobladores ultzamarras de los que hay restos documentados datan de la época del paleolítico, hace unos 15000 años. El lugar histórico más interesante se encuentra en las Cuevas de Abaunz, ubicadas en Arraitz, donde recientemente se ha hallado el mapa más antiguo de Europa occidental.

El lema de Ultzama es “Hamalau bat”, que en euskera quiere decir, “catorce pueblos hechos uno”. Pero no han estado siempre tan unidos.
Por ejemplo, durante una parte de la Edad Media los vecinos de Auza vivían marginados, debido a que sus vecinos estaban obligados a pagar el vergonzoso impuesto llamado “Beaurdea”.
El Valle de Ultzama, por entonces se dividía en dos partes, como aparece en un documento de 1366. En la llamada Uçama Suso (o maior, o de arriba) estaban Arrayz, Berroeta (se situaba entre Lozen y Orkin), Yraiçoz y Alçoz. En el llamado Uçama Yuso (o minor, o de abajo), estaban Eçaburu, Aoynça, Larrainçar, Goraunz, Luiçasso, Guerendayn, Elsso, Larrazpe y Gulian.

No han sido siempre 14 pueblos. Debido a epidemias y otros motivos, algunos de los pueblos ahora se encuentran deshabitados, como los lugares de Berroeta, Arrayn, Malain, Udoz.
Algunos de los caseríos (Urriçola, Suarve, Ilarregi…) evolucionaron en población, y con el tiempo se convertirían en los pueblos que actualmente conocemos.
El diccionario de 1802 añadía -todavía como lugares propios- Lozen, Odolaga, Orkin y Belate. Odolaga y Belate figuran ya como meras ventas al mediar el XIX. En cuanto a Orkin, se le considera en nuestro siglo mero barrio de Arraitz, y Lozen como caserío.
Durante el Proceso de Anotzibar, en el que el Tribunal de la Santa Inquisición procesó y quemó a multitud de supuestos brujos y brujas navarros, es muy probable que figurasen varios vecinos ultzamarras.

A partir del siglo XII también aparecieron, de procedencia incierta, un grupo de agotes. Los agotes fueron un conjunto de artesanos que trabajan la piedra y la madera, y más adelante el hierro también.Durante siglos fueron discriminados socioeconómicamente. Son muy famosos los del barrio de Arizkun (Baztan) llamado Bozate. En Ultzama hay constancia de que al menos hubo un agote, llamado Martín de Sola, vecino de Alkotz, que se vio envuelto en un juicio, el año 1720, después de que algunos vecinos lo echaran brutalmente de la iglesia porque se había sentado en un banco no destinado a agotes.
Hasta las reformas municipales de 1835-1845 gobernaban el Valle de Ultzama el diputado del valle, elegido por éste, y aparte cada lugar tenía sus regidores, de carácter asimismo electivo. Después de esas reformas, quedó el valle como ayuntamiento de régimen común. Al mediar el XIX se advierte que las sesiones solían celebrarse en Lizaso. Desde esos mismos años atravesaba el Valle de Ultzama la carretera del Baztán, que mejoró notablemente sus comunicaciones. Había en todo el valle seis molinos harineros y sus producciones más importantes eran trigo, maíz, habas y patatas, ganado lanar, vacuno, porcino y mular, además de caza mayor y menor. A comienzos del siglo XX, los molinos eran ya ocho, había nueve escuelas y doce posadas.
Durante el siglo XIX Navarra sufrió numerosas guerras y conflictos (contra los franceses, Carlistas, etc). En Ultzama hubo varias batallas (en Larraintzar, en Orokieta…) aunque la más notoria fue la Batalla de Eltzaburu.
Entre los personajes ilustres del Valle de Ultzama se encuentra el Obispo Manuel Irurita, de Larraintzar (1876-1936), que fue obispo de Barcelona.
También podemos señalar al Padre Policarpo, de Iraizotz, escritor en euskera, o Alejandro San Martín (1847-1908), de Larraintzar, médico y político liberal que fue Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante un breve periodo en 1906.
Los deportistas más destacados del Valle de Ultzama son Julián Lajos (ex pelotari), José Ángel Ziganda (ex futbolista y ex entrenador del Club Atlético Osasuna), Jesús Legarrea (golfista), Carlota Ziganda (golfista) y Aritz Begino (pelotari).
Por su parte los distintos concejos usan sellos propios: Alcoz una estrella de cinco puntas sobre un creciente. Arraitz un castillo acompañado de una estrella de ocho puntas y un creciente. Guerendiáin una imagen de San Lorenzo. Elso, Juarbe, Larraintzar y Lizaso un árbol. Urrizola una imagen de la Inmaculada, etc.






